LUMBALGIA: ¡Un Reto de Superación!

LumbalgiaLa Lumbalgia es una afección muy común en los tiempos que vivimos. Es una molestia bastante común pero con síntomas y gravedades muy variables. Nuestro agitado ritmo de vida, unido a una poca consciencia postural y la inevitable necesidad de levantar pesos excesivos, han hecho que muchos de nosotros padezcan esta molestia de forma recurrente. Pero entendamos bien en qué consiste exactamente.

La Lumbalgia o Lumbago consiste en un dolor de la parte baja de la espalda que puede o no irradiar hacia otras partes del cuerpo. Se produce por inflamaciones que pueden producirse tanto en las vértebras lumbares como en la estructura de tejidos blandos que las conforman (músculos, ligamentos, nervios, tendones y discos intervertebrales).

Por regla general, la Lumbalgia se produce por un sobreesfuerzo físico, malas posturas corporales, contracturas musculares, disfunciones en la articulación sacro-ilíaca o como reflejo de disfunciones en algún órgano como el intestino delgado o los riñones. No siempre se produce por causas anatómicas conocidas, pero la existencia del dolor es real y debe ser diagnosticada para ser tratada con eficacia.

Los Síntomas de la Lumbalgia suelen ser bastante reconocibles:

  • Dificultad para moverse, caminar o ponerse en pie
  • Dolor que se irradia desde la parte baja de la espalda hacia la pierna, la ingle, el glúteo y la parte superior del muslo (rara vez llega por debajo de la rodilla)
  • Espasmos musculares
  • Dolor localizado a través de la palpación

Según su duración, podemos clasificar la Lumbalgia en tres tipos:

  • Lumbalgia Aguda: cuando dura menos de 6 semanas
  • Lumbalgia Sub-Aguda: cuando dura entre 6 semanas y 3 meses
  • Lumbalgia Crónica: cuando dura más de 3 meses

Síntomas de la Lumbalgia

A la hora de diagnosticar la Lumbalgia, resulta fundamental la descripción que el paciente haga del dolor y sus antecedentes (lugar exacto, gravedad, tipo de dolor, cuando comenzó, presencia o no de irradiación del dolor, etc.), ya que las causas pueden ser muy complejas debido a la existencia de muchas estructuras en la columna que pueden causar el dolor.

Cuando el dolor no mejora entre 6 o 12 semanas, debemos recurrir a diferentes métodos diagnósticos para determinar la gravedad de la situación: La Radiografía evalúa la estabilidad de la columna, presencia de tumores y fracturas. La Tomografía Computarizada capta imágenes de cortes trasversales de las vértebras y discos intervertebrales. La Mielografía funciona con una inyección de contraste previa a la radiografía que permite identificar problemas dentro de la columna, la médula espinal y las raíces nerviosas. Y finalmente la Resonancia Magnética, que muestra una sección trasversal detallada de los componentes de la columna.

El Tratamiento de la Lumbalgia en consecuencia, dependerá de la gravedad del dolor y de los antecedentes, y suele ir acompañado de ejercicio físico localizado así como de fisioterapia. Sólo en los casos muy graves se recomienda procedimiento quirúrgico. En líneas generales, el tratamiento de la Lumbalgia consiste en las siguientes actividades:

  • Descanso, para que los tejidos blandos y raíces nerviosas se recuperen
  • Terapia de calor y Frío para ayudar a reducir la inflamación
  • Medicamentos, tanto antiinflamatorios como inhibidores del dolor, siempre bajo prescripción y control médica
  • Ejercicios específicos para la Lumbalgia ayudados por un profesional de la salud vertebral (fisioterapeuta, quiropráctico o rehabilitador)
  • Ejercicios aeróbicos de bajo impacto como caminar y nadar, ya que potencian la oxigenación de las partes blandas de la espalda y aceleran su recuperación
  • Inyecciones epidurales de cortico esteroides que son directamente administradas en la zona adolorida para proporcionar alivio y favorecer la movilidad.
  • Cirugía para la Lumbalgia, que como hemos dicho antes es el último recurso cuando no hay mejoría por otras vías

Tratamiento de la Lumbalgia

En nuestra cotidianidad, podemos realizar algunas sencillas acciones para prevenir la Lumbalgia: evitemos los movimientos bruscos y sobrecargar nuestra espalda con peso excesivo, adoptemos buenas posturas corporales en todos momento, siempre que hagamos actividad física cuidémonos de calentar y preparar la musculatura, evitemos el sobrepeso y la obesidad, para que nuestra espalda no sufra, y finalmente hagamos ejercicio y actividad física de forma regular.

Desde Valtrum te invitamos a tomar consciencia de tu cuerpo y tu postura, y a mantener una vida activa físicamente para evitar que molestias como la Lumbalgia afecten tu día a día. Es cuestión de consciencia, constancia y fuerza de voluntad, y tú puedes conseguirlo siendo disciplinado con tu cuerpo y tu manera de trabajarlo.

¡Feliz Semana y Hasta la Próxima!

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