DEMENCIA SENIL: Un deterioro que cambia vidas

Demencia SenilLa Demencia Senil es uno de los trastornos más temidos cuando llegamos a la tercera edad. De carácter irreversible, es una alteración cerebral que disminuye la capacidad intelectual de quien la padece así como su desempeño cotidiano, incidiendo directamente en su percepción de la realidad. Si bien no podemos detenerla o eliminarla, sí que podemos frenar su avance, mejorando un poco la calidad de vida del paciente.

La Demencia Senil puede producirse por varios motivos: por el deterioro del cerebro propio de la edad, por riego o nutrición sanguínea deficiente (endurecimiento de venas y arterias cerebrales), y finalmente por la muerte o pérdida de células nerviosas y de la comunicación entre ellas.

Causas de la Demencia Senil

El problema con la demencia senil es que evoluciona lenta y progresivamente de forma silenciosa, y sus síntomas pueden ser confundidos con achaques propios de la edad de las personas mayores. En este sentido, debemos estar muy atentos a los siguientes síntomas: pérdida de la memoria que comienza con pequeños olvidos o repetición de preguntas, pérdida del lenguaje, alteración grave del comportamiento (ansiedad, cambios de humor, desorden en el hogar, apatía, insomnio, torpeza de movimientos, conductas inadecuadas) y pérdida de la capacidad de razonamiento. Se considera que cuando una persona presenta al menos dos de estos síntomas está dando claros indicios de padecer demencia senil.

Debemos tener en cuenta que existen factores que pueden ocasionar demencia senil que, si logramos detectarlos a tiempo, podría permitirnos corregirlo y frenar el avance de este trastorno: lesiones cerebrales, tumores en el cerebro, consumo excesivo de alcohol, cambios en los niveles de azúcar-calcio-sodio, uso de medicamentos para bajar el colesterol y finalmente la exposición continuada al plomo o al mercurio.

En el tratamiento de la Demencia Senil, la familia juega un papel fundamental. En su fase inicial, la familia debe detectar y animar al paciente a buscar ayuda, y en las fases posteriores ejercer las labores de vigilancia, apoyo y cuidados para las tareas básicas, siempre aportando el mayor afecto y paciencia posibles.

Familia y Demencia Senil

Como hemos dicho, lamentablemente no existe de momento una cura definitiva contra la Demencia Senil, sólo fármacos que mejoran algunos de sus síntomas o ayudan a frenar su avance. Sin embargo, podemos prevenir o retardar su aparición con sencillas pautas de hábitos saludables: hacer ejercicio regularmente, evitar el sobrepeso y la obesidad, evitar la hipertensión, controlar la diabetes, eliminar en lo posible el tabaco y el alcohol, tener una vida social activa, mantener la mente activa y hacer ejercicio intelectual, y finalmente  cuidar mucho nuestra alimentación para que sea lo más sana posible.

Desde Valtrum te invitamos a cuidar de tu presente y de tu futuro manteniendo hábitos de vida saludables, y a estar muy alerta ante la aparición de los primeros síntomas de la demencia senil, tratando de no subestimarlos para lograr atacarlos a tiempo.

¡Feliz Semana y hasta la próxima!

 

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