ACEITE DE PALMA: cuestión de decisión y consciencia

Aceite de PalmaEl Aceite de Palma constituye uno de los elementos polémicos que preocupa profundamente a nuestra generación. El auge de la consciencia social y ambiental, así como una nueva valoración de la alimentación y sus consecuencias para la salud han hecho que el consumo de este aceite sea altamente cuestionado y discutido actualmente.

El aceite de palma es un tipo de aceite hecho a partir de los frutos de la palma africana muy común en los países tropicales, Indonesia y Malasia. Es el aceite más usado en el mundo por la industria alimentaria y la industria cosmética. Lo encontramos en cremas y coberturas, en productos para untar, en snacks y postres, en alimentos precocinados y comidas preparadas, en chips y aperitivos, en productos de limpieza, en productos cosméticos y en velas.

El uso masivo del aceite de palma se debe principalmente a que es muy económico en comparación con otras grasas y aceites, a que es muy versátil y a su temperatura de fusión, que le permite permanecer sólido a temperatura ambiente y mantener su textura sedosa y untosa.

Aceite de Palma Consumo

Sin embargo, existen una serie de implicaciones políticas, sociales y medioambientales en torno a su extracción y fabricación que hacen que su consumo sea cada vez más cuestionado y criticado en todo el mundo.

En términos de salud, el aceite de palma es sumamente alto en grasas saturadas, lo cual aumenta las enfermedades metabólicas trayendo graves problemas a las personas. Además de ello, este aceite contiene una alta concentración de ésteres glicidílicos de ácido, como consecuencia de las altas temperaturas que se usan en su procesamiento, sustancias que se ha comprobado son genotóxicas y cancerígenas.

Dentro de este contexto, si bien no podemos evitar la presencia del aceite de palma en prácticamente la totalidad de productos que consumimos día a día, sí que podemos hacer un uso consciente de esos productos, evitando al máximo el consumo excesivo de alimentos procesados (precocinados, bollería industrial, cacaos y cremas de untar), y decantándonos por otro tipo de aceites más saludables como el de oliva o el de girasol. Lamentablemente es un aceite sumamente arraigado a nuestra sociedad de consumo, y sólo nos queda la alternativa de moderar su ingesta, prefiriendo en la medida de lo posible los productos que no lo contengan.

Desde Valtrum te invitamos a tomar consciencia de este polémico producto y a llevar una vida saludable.

¡Feliz Semana y Hasta la Próxima!

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